sábado, 28 de diciembre de 2013

Afrontando una segunda maternidad

     Cuando esperaba mi primer bebé surgieron un millón de dudas, algunas de ellas se están resolviendo con el tiempo, otras seguimos a la espera de resolver, y probablemente nunca lo hagan. 

     Nuestra principal duda era si seríamos buenos padres, si estaríamos a la altura de lo que se merecía nuestra hija, casi dos años después, podemos decir que no lo estamos haciendo del todo mal. Tenemos una niña lista, cariñosa, con iniciativa, preciosa y feliz. Se le ve una niña contenta, risueña y con muchas ganas de aprender, así que por esto digo que creo que no lo estamos haciendo del todo mal. 

     Nosotros nos dejamos llevar en lo que se refiere a crianza, no seguimos un camino ni ninguna corriente, nuestro camino es el cariño, los besos y los abrazos, sin olvidar la educación y la socialización. Combatimos los arrebatos (no llegan a ser rabietas) con la técnica de los abrazos y la distracción, y por ahora va muy bien. Tenemos suerte con ella, porque ella también colabora en todo este proceso, come y duerme bien, es un pequeño terremoto que demanda atención a todas horas, pero qué niño a esta edad no lo es.

     Ahora de nuevo, nos asaltan las dudas, estamos esperando otro bebé. Estamos contentos y felices, nuestro sueño de tener una familia grande se está haciendo realidad. Va todo muy bien, y ya sabemos que será niño. 

     En este caso son dudas diferentes, o quizás no sean dudas, sino miedos. Mi principal miedo es si seré capaz de atender a los dos como se merecen. De cubrir todas sus necesidades. Es muy cierto que contamos con nuestras familias, pero de puertas para adentros estaremos nosotros. Nosotros lo haremos lo mejor que sabemos hacerlo, dando lo mejor de nosotros.

     Otro gran miedo que tengo es como afrontará Carmen la llegada de su hermano, es una niña muy buena, pero requiere atención constante. Ella tiene mucho apego con sus papás y está acostumbrada a que todo nuestro tiempo sea para ella. Ahora tendrá que aprender a compartir. Nosotros le hablamos mucho del bebé que va a venir y la haremos participe de su cuidado desde el principio, y colaborar todos juntos como una familia. Me gusta escuchar consejos y experiencias de otras familias. Y tomar pinceladas que luego llevaré a la práctica.

     Todavía quedan unos meses para que llegue el bebé, supongo que irán surgiendo más dudas y miedos, que estos son inevitables, y trataremos de afrontarlo como siempre hemos hecho, con fuerza, mirando hacia delante y apoyándonos mutuamente.



martes, 2 de abril de 2013

CUMPLEAÑOS FELIZ!!!

Como siempre voy con retraso, ya hemos hecho el año juntos, no puedo ni creerlo. Este ha sido un año intenso, repleto de emociones y nuevas experiencias, aprendizajes y descubrimientos.

Hace algo más de un año, adelantándose a su tiempo, Carmen decidió que era el momento de comenzar. Ya desde el principio apuntaba maneras. Cuando la vimos por primera vez, tan pequeña, frágil, vulnerable y tan bonita, nos enamoramos de ella. A día de hoy, este amor ha crecido tanto como ella. Ahora es una personita con carácter, con ganas de descubrir el mundo y comérselo de un bocado. No para de charlar y de andar. Nos sorprendió a todos, cuando dos días antes de su cumpleaños, comenzó a dar sus primeros pasos solita. 

En este año  hemos aprendido a ver el mundo a través de otros ojos, nos hemos dado cuenta, que ahora nuestro mundo y nuestra vida comienza y acaba con ella, y que todo lo que hacemos es por ella. Verla tan grande, tan bonita, tan inteligente, tan trasto, es todo un orgullo para nosotros. No nos plateamos si lo estamos haciendo bien o mal, simplemente la vemos feliz y eso es lo que cuenta. Escuchamos los consejos que nos dan, pero siempre nos dejamos llevar por nuestro instinto. Hacemos lo que nos apetece, la cogemos todo lo que nos da la gana, e incluso a veces duerme con nosotros. Me aprovecho todo lo que quiero. 

"Es un personaje" es la frase más repetida. Tiene mucho carácter. De hecho en estos momentos, no para de quitarme el cargador del portátil, y de bailar, ya que esa es una de sus grandes pasiones. Escribir esto está costando más de lo que creía. Le apasiona la tecnología, los móviles, los cables, y todo lo que pueda sonar. Le gusta todo tipo de música, bailar y jugar, pero siempre acompañada, ese es el único requisito, no quiere estar sola. 

Está empezando a hablar, su primera palabra fue "mamá" jamás he escuchado una palabra más bonita. Ahora dice "papá", y su padre no cabe en si de orgullo, poco a poco va aprendiendo más palabras, pero lo entiende todo, cada día me sorprende con algo nuevo. 

Esta experiencia ha sido y está haciendo la más emocionante de mi vida. Cada día doy gracias por todo lo que tengo y porque ella esté en mi vida. Me hubiera gustado contar un poco más, pero es que realmente no me deja. 

Gracias por este año, mi niña, y a papá, por haberme dado el regalo más grande del mundo!!! Y deja de morderme las piernas jejeje


martes, 10 de julio de 2012

Masaje Infantil: Piernas y pies. Historia de nuestra primera clase

     
     El otro día me dieron a elegir de entre un montón de fotos de bebés, con cual me sentía más identificada. De entre todas, hay una que me llama la atención, un bebé tomando el pecho. Le digo al papá que me ayude a elegir y me dice que la que yo quiera, así que elijo esa. Luego resulta que él se había fijado en la misma y era la que quería que cogiese. ¿Por qué elijo esa foto?


     Fácil, me siento muy orgullosa de la lactancia con mi bebé.Yo tenía claro que quería darle el pecho a Carmen, pero siempre hay gente que te desmotiva contando sus experiencias negativas, y luego el miedo que te meten en el cuerpo, sobre si estará comiendo lo suficiente, deberías de darle ayuda porque se queda con hambre...historias que hacen, que lo que debería ser algo natural y placentero, se convierta a veces en un camino cuesta arriba. Pese a todo, a día de hoy mi niña no ha tomado ni un biberón de leche y es una niña feliz y sana y yo me derrito cada vez que me sonríe con su teti en la boca. ¿Por qué os cuento esto? No sé, fue algo que me pareció curioso y quería compartir con vosotros

 El viernes pasado tuvimos nuestra primera clase de masaje infantil. Primero de todo, presentación de mamás y bebés, somos tres bebés, tres mamás y un papá, y una futura mamá; y por supuesto, la profe. Me encanta hablar con otras familias, que me cuenten sus experiencias y sentir que lo que me pasa a mi es normal,  que mis miedos son normales y tomar sus historias como consejos. Compartir experiencias nos hace aprender, nos hace más grandes.

     Lo primero que tenemos que saber es el bebé quiere que le demos un masaje, es importante conocer lo que el bebé quiere, saber en que fase está para no alterarlo, si tiene ganas en estos momentos de que le demos un masaje. Miro a Carmen y veo que tiene ganas, está practicando su nueva habilidad: tirarse peitos con la boca, es toda una experta. Comenzamos la clase: hoy toca, piernas y pies. Desnudo a mi bebé, y sin perder el contacto con ella, este contacto durante todo el masaje es muy importante, seguimos los pasos que nos va indicando la profe. Usamos aceite de almendra para que las manos se deslicen mejor. En el momento que agarro la pierna de mi bebé se hace pipí, menos mal que tiene el empapador, (no es la única, jeje). El contacto visual con el bebé es muy importante, no debemos perderlo, así como estar atentos a posibles cambios de humor, que nos indique que al bebé no le gusta lo que le estamos haciendo. Ella disfruta durante toda la clase y yo más que ella, la veo contenta, feliz mirándonos a su padre y a mi. Se le ilumina la carita cuando nos ve a los dos juntos.

    Lo que hay que tener claro, es que lo primero es el bebé y sus necesidades. Es una experiencia muy beneficiosa tanto para el papá o mamá (o persona que realiza el masaje) como para el bebé. Se crean y fortalecen vínculos, y se disfruta de ese momento especial, que hemos reservado y dedicado a nuestro bebé.  Sin olvidarnos claro está de todos los beneficios que tiene el tacto nutritivo

No sé que parte nos tocará esta semana, pero estoy deseando descubrirlo y seguir compartiendo con vosotros. 

lunes, 2 de julio de 2012

Masaje Infantil

Con la palabra se toca, con el tacto se habla.



        El tacto es uno de los sentidos más importantes para los bebés. Todos conocemos los beneficios del contacto piel con piel, la importancia que tiene que para establecer un vínculo afectivo con los papás. Ese es el mejor tacto del mundo, cuando lo sientes acurrucado en tu pecho, sintiendo como su respiración  y su pulso se acomoda al tuyo, es un momento muy especial. Desde el principio es aconsejable (yo diría que debería ser obligatorio) tener este contacto con el bebé, los beneficios son infinitos tanto para el bebé como la mamá o el papá. Al bebé le gusta estar en contacto con los adultos, sentir que están cerca, de esta forma se sienten seguros y protegidos.

        El bebé pasa el día recibiendo estímulos de todo tipo, para ellos todo es nuevo, tienen todo un mundo por descubrir. Que mejor manera para terminar el día y relajar a nuestros pequeños que con un masaje. El "tacto nutritivo" ayuda tanto a padres como hijos a establecer vínculos afectivos, las caricias nutren el cuerpo. A través de las caricias y los contactos cutáneos ayudamos al bebé a mejorar el funcionamiento de casi todos los sistemas más importantes de nuestro cuerpo (respiratorio, circulatorio, digestivo-excretor, nervioso y endocrino), reducimos el miedo, la excitación y aumentamos la relajación, la paciencia, la amigabilidad y la audacia.

     Esta semana hemos comenzado un curso de Masaje Infantil. Estamos muy ilusionados, queremos aprender las técnicas más adecuadas para realizar de la forma más positiva este tacto nutritivo. Queremos relacionarnos con nuestra pequeña de todas las formas posibles. Reservar un momento del día para nosotros, sin prisas, ni reloj ni nada más que pueda interferir, sólo ella y nosotros. 
       Queremos que ella aprende que las caricias son positivas, que hay muchas formas de dar dichas caricias y sepa reconocer qué le gusta y qué no.

       El curso consta de cinco sesiones, en ellas aprenderemos las técnicas para dar los masajes de forma positiva, establecer relaciones con otras familias y compartir nuestras experiencias. Me gustaría compartir con vosotros lo que vamos a aprender en estas clases, ya que vosotros también sois parte de mi familia.

miércoles, 13 de junio de 2012

Hablando de crianza

7:30 a.m. Preparando el desayuno, entra el papá con la peque en brazos:
Papá: He leído un artículo del médico ese que enseña a dormir a los niños
Mamá: Se llama Dr. Estivill.
Papá: Si ese, dice que a los bebés hay que dejarlos llorar para que aprendan y sean independientes. Ese hombre está "chalao", cómo voy a dejar a mi niña llorando, si llora es porque algo le pasa algo. Además se me parte el corazón escucharla y me voy con mal sabor al trabajo.
Mamá: Eso que me estas diciendo se llama "Criar con apego".
Papá: Yo no sé como se llama, pero yo cojo y abrazo a mi niña todo lo que de la gana.

     Estamos estrenando paternidad, y hasta este momento no habíamos hablado de cómo criar a nuestra hija. Lo único que quería su padre era que estudiara música y tocará algún instrumento, por lo demás lo que ella quiera. Nos dejamos guiar por nuestro instinto para hacer las cosas. Hoy día existe una especie de guerra entre Carlos Gonzalez vs Estivill, parece ser que hay que posicionarse por uno u otro. Yo tengo el libro de Carlos González, Bésame Mucho, pero reconozco que no lo he leído. Nosotros vamos aprendiendo sobre la marcha. 

     La pequeña duerme en su cuna, pero ésta está pegada a nuestra cama, y de vez en cuando duerme con nosotros. Los primeros días no quería dormir en el moisés, y que era lógico, no iba a estar toda la noche llorando, por ella y por nosotros. Así que dormía con nosotros. Pero no estábamos a gusto con la situación, por miedo a movernos y darle. La pasamos a su cuna, y ella está encantada, el único requisito es que nosotros estemos en la cama. Ella se vuelve y nos mira, y si estamos allí, se vuelve a dormir. La verdad es que es una maravilla por la noche, ya que duerme casi 6-7 horas del tirón. De esta forma, todos encantados. 

     Su alimentación es exclusivamente leche materna, y de vez en cuando un poco de manzanilla para aliviarle los gases y darle los polvitos para que haga caca. Lo de la leche materna lo teníamos claro desde el principio. Sus efectos positivos son conocidos por todos, y a todos ellos yo le añado alguno más, es supercómodo, no tienes que estar lavando y haciendo biberones, y a la hora de salir por ahí, no tienes que estar pendiente de llevarlo todo, porque el pecho no se te olvida en casa. A esto le sumamos el ahorro que supone, porque la leche de fórmula, precisamente barata no es. Ella estará tomando el pecho hasta que ella quiera, eso si, cuando yo comience a trabajar tendremos que empezar con algún biberon. 

     Dicen que la niña está "enmadrada", que sólo quiere estar conmigo, y yo digo que yo estoy "enniñada" yo sólo quiero estar con ella. Pero es normal, hemos estado ocho meses y medio juntas, y ahora llevamos dos meses y tres semanas que pasamos las 24 horas juntas, yo soy la que le da de comer, la cambia, la entretiene...su padre pasa con ella todo el tiempo que puede, pero el trabajo es lo que tiene. 

     Yo no sé si esta forma de crianza es con apego o sin el, lo que sí sé es que estamos disfrutando de nuestra hija, la cogemos todo lo que nos da la gana y no queremos que llore sin motivo. Ella es un bebé sano y feliz, disfruta estando y jugando con nosotros y eso es lo que realmente importa. Y si me dicen que no la coja tanto que se va a acostumbrar a los brazos, contesto que me da igual, cuando me vaya a trabajar no podré cogerla tanto como me gustaría y me lamentaré por cada uno de los minutos que no estuve con ella. 

     Podemos decir que el mejor momento del día, es cuando se despierta por la mañana y nos dedica una sonrisa cuando nos ve. Ahí no podemos evitar emocionarnos y dar gracias por por tenerla. Y yo doy gracias   por la familia tan maravillosa que tengo.


sábado, 5 de mayo de 2012

40 días después

     Parece que fue ayer cuando me enteré que iba a tener un bebé, y ya tiene algo más de 40 días. Mirando hacia atrás, que rápido ha pasado todo, pero puedo decir que he disfrutado de cada uno de los momentos. Algunos de esos momentos, los recuerdo con un cariño muy especial, la primera vez que la sentí en mi interior, cuando la vimos por primera vez en la ecografía, cuando respondía a los movimientos... pero sin duda alguna el mejor de todos fue el momento que vino al mundo. 

     Dos semanas antes de lo previsto, es traviesa y se puso la mano en la cara (tímida que es) y eso no era buen síntoma, así que se decidió que había llegado el momento. En ese momento, me encontré con un ángel que hizo que todo el proceso fuera una maravilla. Esta persona, con una larga experiencia, me transmitió tranquilidad y seguridad, tanto a mi como a los míos (puedo decir que en esos momentos todos estábamos muy nerviosos). 

     Así, que sin esperarlo, comenzó el gran momento. Todo fue muy rápido, y en menos de seis horas (partiendo de cero) la tenía en mis brazos. Recuerdo que me dijo, incorporate un poco más que ya está aquí, eso hice, y me la puso en mis manos. Ufff, me emociono de pensarlo. Me la pegue a mi pecho desnudo y la apreté mucho,    a mi ya no me la quitaba nadie. De hecho, a día de hoy sigue igual, acurrucada en mis brazos o en los del padre.

     Este mismo ángel, también me dio los primeros, y más útiles, consejos sobre lactancia materna, y ahora que ya lo tenemos las dos casi dominado, es lo mejor que existe. Este vínculo tan grande entre madre-hijo no es comparable a nada.

    Cuando veo el programa BabyBoom, no puedo evitar emocionarme y recordar con cada uno de los partos el mío propio. Sólo hay una cosa que me entristece al ver, que separen a los bebés de sus madres en ese momento. Todo puede esperar. Yo la tuve en brazos casi dos horas hasta que me la quitaron para pesarla, y recuerdo cada uno de esos minutos. Y otra cosa, que parece una tontería, yo tenía el camisón abierto y ella en mi pecho, era un contacto piel con piel directo, no como vemos en el programa que está el camisón por medio. 

    Es una pena que no todas las matronas sean como Ana, así se llama nuestro ángel, porque en un momento tan especial, la tranquilidad y el saber hacer hacer es fundamental, pero lo más importante son las palabras de ánimo y cariño. 
    De este momento han pasado 45 días, y podemos decir que somos los más felices del mundo. Y mañana,  6 de mayo, celebraremos el primer día de las Mamás. Felicidades a todas las mamás!!!! 



jueves, 23 de febrero de 2012

Por favor, no agobiar...34 semanas

     Esta debería ser la frase que acompañe al embarazo. Desde el momento que haces público que estás embarazada, todo el mundo, pero todo todo, se siente con la suficiente capacidad o experiencia para decirte cómo debes hacer las cosas, y esto se multiplica por 100 si eres mamá primeriza. 

     Te recomiendan y aconsejan en casi todo, que debes o no debes comer, que ejercicios realizar, que tienes que comprarle al futuro bebé, o que necesitas para ti... Las cosas van cambiando y muchos de eso consejos ya no son válidos, o simplemente a ti no te vienen bien. 

     Luego tenemos a las personas que intentan animarnos, que buena gente, pero sus ánimos en la mayoría de los casos nos agobian más: duerme ahora, que ya verás cuando nazca, no podrás pegar ojo; cuando llegue el parto verás, no veas como duele... Nos da igual todo eso, por lo menos a mi. Soy consciente, cuando decidí ser madre, que todo esto pasaría, de hecho es algo que estoy deseando que pase. Es cierto que me da miedo el parto, ya me quedan algo menos de seis semanas, lo veo tan cercano y que puede llegar en cualquier momento, que estoy un poco asustada, pero la persona que tengo a mi lado, me dice que soy una campeona y lo voy a hacer estupendamente, oye, y me lo estoy creyendo y todo. 

     En estos momentos, lo único que quiero es sentirme querida y protegida, yo me tengo por una mujer fuerte, pero en esta época me siento un poco frágil y un poco insegura, así que lo que mejor recibo en estos momentos son palabras de ánimo. Estas palabras las recibo por parte de mis familiares (ya han dejado de agobiarme), mi pareja me trata como a una reina y, aunque resulte paradójico, encuentro mucho apoyo en las mamás tuiteras, que me dan su apoyo, pero sin agobiar. Gracias a todos y todas!!!
Comenzamos con la cuenta atrás, ya mismo tenemos aquí a Carmen...